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Elvis Domínguez
Tamboril, Santiago, Dominican Republic
El pastor Elvis Domínguez con una experiencia ministerial por más de 15 años en el área educativa secular y bíblica. Presenta una serie de Material de estudios bíblicos para el estudiante de la biblia y el lector común, con la finalidad que este pueda interpretar la biblia de forma correcta, teniendo en cuenta el método gramático historico y biblico. Esperando que su biblioteca sea nutrida con un material unico en su género.
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jueves, 1 de enero de 2009

Los tres canales en lo que opera el pecado de la carne.

En la primera carta de Juan capítulo dos y verso dieciseis (1 Juan 2:16) , se nos habla con relación a que la tentación en el creyente puede obrar a través de tres medios: Los deseos de la carne, Los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida. Trataremos a continuación cada uno detallado.

A. Los deseos de la Carne: (Romanos 7:11, 13, 14, 17, 20, 24).
En esta analogía se puede clasificar las necesidades del cuerpo humano o de la carne en tres Categorías: Nutrición, reproducción y defensa. Antes del hombre pecar estas eran necesidades legítimas ajenas al pecado. Después que el hombre pecó se convirtieron en instrumentos de pecado.

Nutrición: El mundo utiliza la comida para seducirnos. La prueba de Eva, Adan y Jesús fue en este sentido.
El beber y los banquetes, hoy se han convertido en un pecado de la carne. Muchos Cristianos carnales han tropezado en este asunto, por eso no se puede tratar esto con ligereza. Los creyetes de Corintios cuando usted revisa las cartas dirigida a ellos, hacían tropezar a los hermanos con comidas. Por esto fue un requisito que el que iba a ser diácono, anciano se le exigía haber superado este punto (1 Timoteo 3:3, 8). Solo las personas espírituales comprenden la utilidad de sentarse a comer y beber (1 Corintios 10:31).

Reproducción: Después de la caída del hombre la reproducción se convirtió en deseo carnal o concupiscencia. La comcupiscencia se relaciona siempre con la carne. El pecado Gula despertó la concupiscencia y verguenza, Pablo coloca junta las dos cosas (1 Corintios 6:13,15) y la relación con la embriaguez (9,10).

Defensa: Cuando el pecado ha conseguido el control, el cuerpo manifiesta su fuerza en la defensa propia. Se resiste a todo lo que pueda interferir en su bienestar y su placer. Lo que comúnmente se llama mal genio (inclinación según se dirigen las acciones) y algunos de sus descendientes enojo, contiendas, disensiones, contradicciones, disputas, rivalidad. proceden de la carne y en consecuencia son pecados de la carne. El pecado es la motivación que hay detrás de la defensa propia de ahí surgido todas las transgresiones, del amor propio, de la vanidad y todo lo que sale del YO. Los pecados si analizamos todas se relacionan con estas tres categorías, el creyente que está dominado por uno, dos o los tres aspectos es todavía carnal.
Un Creyente debe permitir al Espíritu Santo que examine su corazón y que le instruya sobre lo que esta prohibido por El y la Naturaleza lo que le impide adquirir templanza, autocontrol y sobre lo que domina y le priva de la libertad en su espíritu para servir a Dios libremente. No se puede emprender la vida del espíritu la iglesia, o la nueva creación si esos males no son eliminados.

B. Los deseos de los ojos (1 Juan 2:16).
Otro canal de la tentación es los deseos de los ojos.
En el versículo 16, también se habla de los deseos de los ojos. Los deseos de los ojos aluden al intenso apetito del alma, es decir los ojos activan el alma, la Biblia enseña que del cuerpo ellos son la parte mas activa (Eclesiastés 1:8). Cuando el fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal entró en el cuerpo humano se efectuó por los deseos de los ojos (2 Corintios 11:3), el cuerpo vino a ser carne y puesto que el cuerpo rodea, el alma, el alma cayó bajo la influencia del cuerpo caído como resultado, nuestra alma también fue corrompida. Así pues, el alma nuestra parte psíquica, se volvió concupiscente debido a la influencia del cuerpo caído (Romanos 6:12; Santiago 1:14; 2 Pedro 2:18).
El alma y el cuerpo caídos ahora operan juntos. Nuestro cuerpo influye sobre nuestra alma y nuestra alma influye, sobre nuestro cuerpo. El cuerpo y el alma operan juntos cada vez que hacemos algo pecaminoso. Debido a que el cuerpo y el alma operan conjuntamente, es difícil detectar si es el cuerpo o el alma el que toma la iniciativa para pecar. Así que por un lado, tenemos los deseos de la carne y por otro, tenemos los deseos de los ojos. Aparentemente, los deseos de los ojos simplemente forman parte de los deseos de la carne; pero en realidad esto se refiere a algo que está dentro de nuestro cuerpo. Nuestros ojos son concupiscentes porque nuestra alma es concupiscente. Los deseos de nuestros ojos, por tanto proviene de nuestra alma.
Con relación a los creyentes la Biblia define cual debe ser la condición frente a los deseos de los ojos (1 Tesalonicenses 4:5; Tito 3:3; 1 Pedro 4:2; 2 Pedro 1:4).

C. La Vanagloria de la vida (1 Juan 2:16)
El contenido de la vanagloria de la vida está ligado al sistema de Satanás. La vanagloria de la vida se refiere al orgullo, la jactancia, la confianza, la seguridad y la exhibición vanas de las cosas materiales de la vida presente. La palabra griega que se traduce “vida” es bios, la cual denota la vida física y se refiere a la vida presente. Difiere de la palabra griega Zoé usada en 1:1-2; la cual se refiere a la vida divina. En el N.T. se denota también la palabra Psujé que se refiere a la vida humana, la vida anímica o psicológica y bios , que denota la vida física. Por consiguiente, la vanagloria de la vida significa la vanagloria de la vida presente. Que dice la biblia con relación a los canales que usa la vanagloria de la vida:
El orgullo: es la estima propia exagerada que ciega a su poseedor a las posibilidades y peligros, construyendo un camino de humillación y destrucción (Proverbios 11:2; 16:18; 29:23). El orgullo es sinónimo de caída. El orgullo es algo que Dios aborrece. Dios siempre aborrece las cosas que nos hacen daño. El orgullo proviene de Luzbel (Satanás) Isaías 14:12-14. Su estrategia es seguir tratando el alma del ser humano para esclavizarlo con las mismas cadenas de pecado, las cadenas del orgullo. Los hijos del orgullo son: altanería, arrogante, cólera, inmodestia, pedantería, tufo, ventolera, vanidad. Las personas sienten orgullo por: su país, familia, religión, clase social, inteligencia, personalidad, habilidades, e inclusive por su espiritualidad.
Asimismo dentro de la misma línea del orgullo encontramos la jactancia como parte de la vanagloria de la vida. Esta se manifiesta como alabanza propia, presuntuosa y exagerada.
La vida se hace vana cuando el hombre se angustia por las riquezas y corre tras el dinero, la fama, el poder y los bienes materiales, creyendo que en ellos encontraras la verdadera confianza, cuando entendemos que la verdadera está en Cristo, así lo expresó Pablo en (Filipenses 3:1-10).
Otra cosa en el sentido de las cosas espirituales es la seguridad en uno mismo, esta es una vivencia del alma, a veces hace que el ser humano se sienta bien y tenga confianza en sus propias potenciales almáticas y en las posibilidades de una acción adecuada.
La vanidad, el despotismo, la soberbia, el temperamento adusto y la arrogancia son signos claros de personas inseguras espiritualmente que tienen que aparentar estas actitudes para defender sus partes interior.
Por ultimo tenemos la exhibición vana de las cosas materiales en (Santiago 5:1-6) notamos la condición de una lucha del orgullo por el oro y el placer. Santiago habla de los que no solo están decididos a ganar dinero, sino que no se preocupan de Dios ni de los medios de conseguirlo. Forman sus planes sin ningún reconocimiento de la voluntad de Dios. Ellos deciden lo que van a hacer mañana como si sus vidas fueran suyas, no se le ocurre pedir la dirección de Dios. En realidad primero hacen sus planes y si es que se acuerdan de Dios es para pedir que prospere lo que ellos ya decidieron sin tomar en cuenta a Dios (Lucas 12:16-23).


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